creencias limitantes

Cuando queremos una cosa y no la conseguimos, podemos echarle la culpa a muchas variables: a las circunstancias, a la sociedad, a los demás, a la mala suerte…

Y puede que algo de eso sea cierto, pero estoy convencida de que muchas veces es culpa nuestra.

¿Por qué? Porque nos autosaboteamos.

Quien más, quien menos, tiene en la cabeza una serie de pensamientos que le impiden avanzar. Y es que a veces tu mayor enemigo eres tú mismo.

Hoy vamos a cargarnos las creencias limitantes que te impiden alcanzar el éxito. Verás como alguna te suena…

Las 10 creencias limitantes que nos impiden conseguir el éxito

Vamos a por la primera creencia limitante…

¿Cuantas veces has dicho el famoso…

  1. Mañana empiezo

Esa frase No te la crees ni tú!! Todos hemos pospuesto esa tarea que nos da pereza pensando que vendrá un mejor momento para hacerla… y el momento perfecto nunca llega. Así que o no la haces, o la haces en el último momento, deprisa y corriendo.

El problema es que subestimamos nuestra productividad futura. Te engañas a ti mismo pensando que mañana serás más productivo y más rápido. Mañana estarás más concentrado y rendirás más. Y ya sabes lo que pasa: que luego no es así. Entonces vas creando una bola de trabajo, con tareas que se acumulan unas sobre otras y cada vez cuesta más salir de esa situación.

La verdad es que no hay más secreto que arrancar. Escoge una tarea y acábala. Luego otra, otra y otra. Irás resolviendo esta situación, y esto te ayudará a ir avanzando hacia tu éxito.

Otro pensamiento limitante es…

  1. Necesito una gran meta en mi vida.

Esto es un contrasentido, porque muchas veces hablamos de lo importante que es tener foco y no desviarse de él. Entonces ¿por qué esto es limitante?

Porque no es necesario que tengas siempre un gran propósito, al que tengas que dedicarte en cuerpo y alma. O quizá sí, pero aquí viene el truco: los objetivos no son intocables. No están grabados a fuego en ningún sitio.

Relájate: puedes cambiar de opinión.

A medida que avanzas en la vida, es posible que tus prioridades cambien, y eso está bien. Así que en vez de ese gran, gran sueño lejano ¿por qué no te centras en pequeñas metas que te vayan acercando a él?

Trabaja duro para conseguir objetivos reales, concretos y acotados en el tiempo. Así llegarás mucho más lejos.

Este pensamiento limitante es el que más suelen comentarme los alumnos de asciende a otro nivel antes de empezar el training y por lo cuál les va tan bien el training para tener una guía. Todos me dicen…

  1. No sé por dónde empezar

Cuando tienes un objetivo demasiado grande, es fácil quedarse bloqueado. La tarea es demasiado abstracta y parece inabarcable, así que simplemente nos quedamos mirándola, dándole vueltas y no hacemos nada. ¡Pero es que así se te puede pasar la vida!

Como ya te he dicho, intenta desglosar ese gran objetivo en tareas más pequeñas. Pero tampoco te líes haciendo listas interminables. Lo importante es arrancar: por donde sea, cuando sea, como sea.

La acción llama a la acción, y en el momento en el que estés en marcha te va a resultar mucho más fácil avanzar.

Aún así, si realmente ves que te atascas, busca ayuda. En estos momentos tengo una formación online gratuita para empresas como la tuya, que necesitan una hoja de ruta para avanzar y crecer.

Otro pensamiento que escucho mucho…

  1. No sé lo que quiero.

Parece una tontería pero el problema es que muchas veces no sabemos lo que queremos. Si no tenemos esa claridad, no somos capaces de elaborar un plan. Y sin un plan no vas a ninguna parte.

Tu vida queda a expensas de lo que pase, de lo que te marquen las circunstancias, de la inercia. Y eso no suena bien, ¿verdad?

El caso es quizá no sabemos lo que queremos, pero sí tenemos claro lo que no queremos.

Es una tendencia que se da sobre todo en internet: la gente se define por lo que no le gusta, y lo lleva al extremo. Si eres de un equipo es porque odias a otro. Las películas se ponen a caldo incluso antes del estreno.  Echas pestes de un cantante porque una de sus canciones no te ha gustado. Etcétera, etcétera. Incluso yo tengo que escuchar cosas feas constantemente sobre mi persona, de gente que no me conoce y que en 2 minutos cree que tiene suficiente información sobre mi para juzgarme.

Es peligroso, porque nos estamos convirtiendo en haters profesionales. Es demasiado fácil dejar que la crítica defina tu vida.

Piensa en positivo. Habla en positivo. Valora lo que te gusta, lo que te inspira, lo que te motiva. Se “pro” en vez de “anti” y te irá mucho mejor.

Vamos a por el quinto pensamiento limitante…

  1. No tengo tiempo

A ver, tiempo tienes. Todos manejamos el mismo número de horas. Ricos, pobres, altos o bajos. Entonces ¿por qué hay gente que hace muchas cosas y tú no?

Cambia el discurso y empieza a hablar de prioridades: tú decides lo que haces en cada momento.  

Deja de ser una víctima y date cuenta de que si dejas de hacer algo es porque estás priorizando otra cosa.  

¿En tu día a día cuántas horas dedicas a mirar redes sociales o televisión? 1 hora cada día son 7 horas a la semana: 365 horas al año lo que es igual a más de 15 días completos de 24 horas en un año. ¿todavía crees que no tienes tiempo?

Es posible que tengas responsabilidades laborales o familiares que se coman parte de tu tiempo, obligaciones que tú sientes como impuestas. Pero aún así: sigue siendo una decisión tuya. Como inviertes tu tiempo es tu responsabilidad.

¿A que cambia mucho la vida cuando la ves de esta manera?

Sexto pensamiento limitante…

  1. No tengo dinero

Esta es, junto a no tengo tiempo, una de las creencias más limitantes y más comunes que se escuchan entre los emprendedores.

Muchas veces es también cuestión de prioridades. De que no quieres privarte de unas cosas -por ejemplo, de unas vacaciones- para poder acceder a otras -una formación que te vendría muy bien-.

Pero también es cierto que hay situaciones muy complicadas. Porque tú ahora puedes decirme: vale, Judit, lo que quieras, pero mira mi cuenta del banco. De verdad que no tengo dinero.

No tener dinero es un hecho objetivo, ¿verdad?

Pues claro que lo es. Yo misma me arruiné hace 6 años, y te puedo asegurar que sé lo que es tener la cuenta en números rojos. Un horror. Sin embargo, no dejé que eso me paralizase. Aunque al inicio tenía ese mismo pensamiento limitante de que sin dinero no podría salir nunca a flote… supe invertir lo único que tenía en ese momento, mi tiempo, que también escaseaba ya que estaba enfocada en cosas que no eran productivas para mi negocio. Si en ese momento me hubiese preguntado sobre mi futuro lo veía muy negro y me habría reído al pensar en tener un negocio de más de 7 cifras y finalmente lo conseguí.

Si de verdad no tienes dinero, haz cosas que no requieran inversión. Busca soluciones, negocia con el banco si hace falta. Muévete. Vete desbloqueando la situación poco a poco. Sé por experiencia que no es fácil, pero te aseguro que sí es posible.

Otro pensamiento limitante muy común…

  1. No sé lo suficiente.

Funciona así: cuanto más sabes, menos sabes.

Es decir, cuanto más profundizas en una materia, más consciente eres de tus carencias.

Por eso se dice que la ignorancia es atrevida. Está estudiadísimo, tiene nombre y todo: es el efecto Dunning -Kruger.  Explica que los incompetentes suelen ser los que van por la vida pisando más fuerte. Porque se creen más listos, pero son unos… cuñaos. Y estoy segura de que ahora mismo tienes algún ejemplo cercano en la cabeza. Yo en mi caso tengo algunos haters por ahí que esto del efecto Dunning – Kruger les va como anillo al dedo!

Total, que si dudas tus capacidades y tus conocimientos, es hasta buena señal. Quiere decir que ya sabes lo suficiente como para identificar por dónde seguir aprendiendo.

No dejes que esto te bloquee, porque nadie espera que lo sepas todo. Nadie lo sabe todo.

Y lo que te hace inteligente es justamente eso… como decía Descartes el  “solo sé que no se nada”

Octavo pensamiento limitante:

  1. Soy un fraude

Es normal que te entren dudas cuando empiezas a tener cierto éxito. A veces sientes que no eres lo suficientemente bueno, y que no puedes ofrecer tus servicios con tu nivel.

Eso se llama síndrome del impostor, y te doy una buena noticia: le pasa a los mejores. ¡Hasta Einstein lo tuvo toda su vida!

Toda la gente de éxito que he conocido me ha comentado exactamente lo mismo a veces les viene el temido síndrome!

Ojo, porque cuando te pasa esto tiendes a sobrecompensar con una dosis extra de trabajo, a quemarte y a perder horas de sueño. A dejarte la salud, vamos.

La solución es otra: habla. Coméntalo con la gente de tu entorno y verás que es mucho más común de lo que parece. Cuando te des cuenta que no estás solo y que lo que te pasa es normal, te será más fácil mantener al impostor a raya.

Otro pensamiento limitante común…

  1. No necesito a nadie

Esto es quizá lo contrario al síndrome del impostor. Le pasa a personas controladoras, híper responsables, que tienden a cargarse el mundo a la espaldas… hasta terminar incluso haciéndose daño.

Son personas que se sienten culpables cuando piden ayuda, porque parece que son incapaces o incompetentes.

También les cuesta mucho delegar, porque en su interior están convencidos de que nadie lo va a hacer tan bien como ellos. Y ojo: esto es un problema si tienes un negocio en crecimiento, porque en algún momento vas a tener que delegar tareas y confiar en los demás. En mi caso uso un método muy bueno para crecer que es Aprender – Aplicar – Delegar Nunca hago algo yo durante mucho tiempo, lo delego todo! Lo único que todavía no he podido delegar es salir delante de cámara en estos vídeos.

Y cuál es la Solución a el “no necesito a nadie”? Bueno, la lógica dice que somos animales sociales, y no podemos vivir aislados. Intenta pedir ayuda en cosas pequeñas para ir tomando confianza en las personas que pueden ayudarte.

Último pensamiento límitante…

  1. A todo el mundo le va mejor que a mí

Meeeeeeec… error. Compararse con los demás no es una buena idea y lo sabes de sobra. Pero ¿por qué?

Primero, porque tú conoces solo lo que muestran los demás, no lo que realmente les pasa. En una época de redes sociales y postureo, todo el mundo intenta transmitir una imagen perfecta pero ¡si supieras lo que hay detrás de muchas historias de éxito! Se te quitaría la envidia, te lo aseguro.

Y segundo y más importante: porque tú tienes tu propio camino. Tus circunstancias son únicas y no tiene sentido que las midas con los baremos de otros.

La única comparación que te puede servir para algo es contigo mismo: ¿cómo estabas hace un año? ¿Cómo quieres estar en el futuro? Así, sí: tomas referencias de tu situación y puedes actuar en consecuencia.

Hasta aquí los 10 pensamientos limitantes que te impiden alcanzar éxito!

Díme… de esos 10 pensamientos limitantes ¿te reconoces en alguno de ellos? ¿Hay alguno que ya tengas superado? ¿Cómo lo has hecho? ¿Por qué no me lo cuentas en los comentarios? Todos, yo la primera, tenemos siempre alguna limitación que superar, así que agradeceré que me cuentes tus experiencias. Seguro que puedo aprender mucho de ellas.

Yo sigo trabajando para ofrecerte nuevos contenidos cada semana, así que te recomiendo que te apuntes aquí al canal de YouTube para no perderte ninguno.

En el próximo post te voy a hablar de uno de mis libros de cabecera, un libro que recomiendo siempre a todos los emprendedores. No te lo pierdas!!

Hasta entonces, ¡muchos éxitos!

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