Cuando hablamos de evolución y selección natural, Darwin fue el primero que introdujo el concepto. Y gracias a él entendemos cómo hemos podido evolucionar algunas especies y otras extinguirse.

Pues con los negocios pasa lo mismo: evolucionan… o mueren. Y es muy interesante ver las tendencias para poder subirse a ellas. Si tu negocio todavía es un dinosaurio, con poca capacidad de reacción ante los cambios, vas a tener problemas (si no los estás teniendo  ya). 

Porque ya sabemos lo que les pasó a los dinosaurios, ¿no?

Puedes ser un T-Rex: un negocio enorme, lento, pesado, con mucho consumo y gastos, y con unos bracitos diminutos que no te permiten moverte a gusto. Es más, como te caigas al suelo igual ni te levantas. 

O bien puedes evolucionar, echar a volar, ver los problemas desde arriba y adaptarte a lo que venga. 

Hoy te cuento mis teorías sobre cómo van a evolucionar los negocios en 2022, para que los cambios no te pillen por sorpresa. 

Nacer, crecer, reproducirse y morir. 

El ciclo de la vida podría aplicarse a los negocios, aunque la parte de morirse igual nos la podemos ahorrar o podemos cambiarla por “vender” que siempre es una buena opción para finalizar un negocio.

¿Y cómo hacemos este ciclo de la vida? Evolucionando. Es posible que tu empresa tal y como la conoces tenga que “morirse” o desaparecer para convertirse en algo mucho más acorde con los tiempos que corren. 

La vida de un empresario o emprendedor es cambio continuo y adaptación al mercado, no se entiende de otra forma. 

Y muchos de estos cambios, que ya se veían venir, se han acelerado en los últimos tiempos y van a eclosionar en 2022. 

¿Te cuento por dónde creo yo que van las tendencias? Básicamente, en tres direcciones: 

Nuevos hábitos de consumo

La pandemia nos encerró en casa y ¿qué hicimos todos? Meternos en internet para buscar información, para llenar los ratos de ocio, para hacer deporte, y también para comprar lo que necesitábamos. 

Por cierto, que si quieres seguir formándote sobre temas de empresa y marketing digital, lo tienes fácil: suscríbete pinchando aquí y activa la campanita de notificaciones para no perderte ni un vídeo. Porque si te está gustando este, tengo más. 

Por supuesto, YouTube no se inventó ayer y  la compra online no llegó a nuestras vidas en 2020, ya existía de antes, pero se ha popularizado muchísimo y ha transformado nuestros hábitos de consumo. 

Por ejemplo, quizá antes no pedías la compra online para que te la llevasen a casa, preferías ir tú al súper o a la tienda y llenar el carrito a tu gusto. Ahora los supermercados, tiendas, hostelería… prácticamente todos han hecho un esfuerzo por dar la opción de comprar por internet. 

Y digo casi todos, porque hay quien no. Muchas empresas no se han actualizado y muchas de ellas empezarán a morir y se retirarán del mercado. 

Te pongo un ejemplo: Kodak. Kodak era la marca líder mundial en fotografía, fueron por ejemplo los que introdujeron los carretes en el mercado. Quizá por eso, porque eran el número uno y tenían un volumen de negocio altísimo, no supieron reaccionar cuando todos nos cambiamos a las cámaras digitales. 

Y que conste que tenían un proyecto interno relacionado con lo digital, o sea que algo sí vieron venir, pero su foco seguía puesto en la parte analógica. 

¿Qué consiguieron con eso? Convertirse en un dinosaurio. 

En 2012 Kodak entró en suspensión de pagos y, si bien no ha desaparecido del todo, ya no son la referencia en temas de fotografía y han diversificado metiéndose en la industria farmacéutica. 

Ya ves, hasta a los grandes les puede pasar. En este caso los clientes mandan, y hay que adaptarse a las nuevas formas de consumir. 

Esto tiene que ver también con la segunda tendencia que yo veo para 2022: 

Marketing ético

Hace unos años el público en general respondía muy bien a técnicas de marketing sencillas, pero ahora mismo el mercado está mucho más maduro. 

¿Qué quiere decir esto? Que trucos que funcionaban antes ahora ya no cuelan. 

Por ejemplo, esas prácticas tipo subir precios antes de Black Friday para luego meter un supuesto descuento, que en realidad no es más que el precio normal. Esto el cliente ya no se lo cree. Y no solo eso, sino que encima se enfada porque a nadie le gusta que le tomen por tonto. 

Si usas este tipo de prácticas te arriesgas a una crisis de reputación y a perder esos clientes que necesitas. 

Y al revés: la gente detecta las buenas prácticas y reacciona a ellas. Si se identifican con tus valores y ven que les tratas con respeto, puedes ganarte un cliente fiel, que puede ser hasta recurrente. 

En conclusión: marketing ético, con valores, sin mentiras ni trucos “sucios”.

Por ejemplo, ante un lanzamiento en internet, el típico webinar gratuito en el que a final se vende una formación, antes mucha gente se sorprendía cuando llegaba la parte de venta. Pensaba que era todo gratis, y tiene sentido porque es lo que se le había dicho. ¿Y qué pasaba? Que había gente que se enfadaba.  

Por eso yo hace ya tiempo que en mis formaciones gratuitas aviso de que al final voy a dar la opción de apuntarse a algo de pago. Y eso no es malo: la gente que acude a mis directos ya sabe a lo que viene, no hay problema, y tampoco estoy obligando a nadie a hacer algo que no quiere. 

Pero -y esto es importante- si al final quieres vender algo es importante tener en cuenta un ingrediente: la parte gratuita tiene que ser realmente buena. Tiene que valer la pena. Porque la gente te está regalando algo muy valioso, que es su tiempo, y tú tienes que agradecerlo aportando valor. 

Es justo el planteamiento de mi próximo evento online, Viaje al futuro de tu empresa. Por mi parte estoy harta del típico webinar o masterclass que tiene siempre la misma estructura, que es que son todos iguales y ya sabes perfectamente por dónde va a seguir. Así que esta vez te invito a una experiencia diferente. Es un viaje temático, en el que he preparado todo un storytelling, una historia en la que tú eres el protagonista. 

Me he buscado una nave para viajar en el tiempo y hacer un salto hasta el futuro de tu empresa. Pero ese salto no es tan fácil como chasquear los dedos, hay que enfrentar las dificultades, lidiar con los imprevistos y tener muy claro el itinerario para llegar a buen puerto. 

Si quieres salir de dudas, dejar de ver el futuro como algo incierto y que escapa a tu control, te invito a este Viaje al futuro de tu empresa, solo tienes que apuntarte aquí y despegamos el 26 de enero. 

Y, como te decía antes, te aviso: apuntarse a este viaje es gratis, y te aseguro que yo voy a poner todo de mi parte para que no solo te lleves información útil sino que además lo pasemos muy bien en el directo. Y al final, si quieres, te doy la oportunidad de entrar en una de mis formación. Te lo digo para que no te lleves sorpresas. 

Pero en cualquier caso este viaje promete, así que apúntate para vivir esta aventura conmigo y luego ya decides tú cuáles son tus siguientes pasos. 

¿Ves? ¿A que es mejor hacer campañas así, explicando las cosas claramente?

Vamos con la tercera tendencia de los negocios para 2022:

Tecnología Blockchain

Aviso de que aquí no voy a hablar de criptomonedas. Me refiero a la tecnología que hay detrás, el Blockchain, que luego se aplica en diferentes campos. Pueden ser criptomonedas, o los famosos NFTs de los que tanto se habla últimamente; pero también ciberseguridad, trámites legales, almacenamiento en la nube…

Yo estoy bastante convencida de que aún estamos viendo la punta del iceberg en este tema, que tiene mucho que ver con la web 3.0 o con aplicaciones como la realidad aumentada o el Metaverso. 

Cosas que nos parecen ciencia ficción pero que en realidad ya están aquí, ya están pasando. 

Y los que nos adaptemos a esta realidad tenemos la oportunidad de ser pioneros y posicionarnos en un nicho que aún no está quemado. 

Mientras, hay gente que todavía está en el primer punto de esta lista: digitalizando su negocio, algo que debería estar hecho hace años. 

No te digo que no haya que hacerlo, más vale tarde que nunca, pero la sociedad digital ya está mucho más avanzada y estoy segura de que en 2022 vamos a ver cosas muy chulas relacionadas con estas tecnologías. 

Y hasta aquí mis predicciones sobre qué va a pasar con los negocios este año. ¿Tú tienes alguna más, por dónde crees que va a saltar la sorpresa? 

Muchos éxitos.

Judit Català