Pandemia, confinamientos, crisis económica… con todo lo que ha pasado estos últimos meses, ¿cómo voy a hablar de aprovecharnos de la situación?

Parece que si lo hago soy la mala de la película, y que me alegro muchísimo de que haya gente que lo esté pasando mal.

¡Pues claro que no! Evidentemente, a nadie le gusta que haya crisis. Yo también la he sufrido, y la sufro. He estado confinada en casa como todo el mundo, y he tenido que tomar decisiones difíciles en mi negocio.

Sin embargo, tengo una cosa clara: las crisis ocurren. Vale que el Covid nos pilló a todos desprevenidos pero, nos guste o no, las crisis vienen periódicamente por el motivo que sea. En Octubre de 2019 yo ya hablaba de que vendría una muy gorda y es que Cada X años viene alguna, así que no deberían pillarte desprevenido.

Por eso, ¡que no cunda el pánico!

Hoy hablamos de cómo sacarle provecho a la crisis actual. O mejor dicho: a cualquier crisis.

Cuando pensamos en crisis pensamos en dinero. Baja el consumo, bajan las ventas y tú empiezas a temblar porque quizá no contabas con ello. Ahora te doy unos consejos para que te prepares económicamente, pero antes quiero hablar de algo más profundo.

Más espiritual, si quieres. Y tiene mucho que ver con tu mentalidad.

Cuando viene un golpe es fácil caer… pero hay que levantarse. Para sacar provecho a una crisis de verdad hay que renacer como personas. No todo el mundo lo consigue, es verdad, pero de esto deberíamos salir más sabios y más fuertes, sacando todo el aprendizaje que podamos.

Visualízate como el ave fénix, que resurge de sus cenizas. Eso es muy bonito, pero para que ocurra hay un paso previo, que igual no es agradable: el ave tiene que arder.

Las personas no crecemos si no tocamos fondo, el fénix primero se queda en nada para reinventarse después.

Por eso, dentro de lo malo que ha sido 2020, te invito a que te pases por mi Instagram y veas la publicación que hice justo al acabar el año. Ahí te cuento cómo fue mi año, que sinceramente fue bastante.

Y sin embargo, aquí estoy. Como tú. Todos hemos tenido problemas, ya sea por la pandemia o por otros motivos. Está claro que no controlamos las circunstancias pero hay algo que sí está en nuestra mano: podemos aprovechar esa experiencia para salir reforzados.

Pero venga, que tampoco me quiero poner muy trascendental. Además de la parte personal, en una empresa hay que mirar lo económico, así que vamos allá. Te doy un par de ideas para superar esta crisis con éxito.

1 Mira lo positivo

Ya sé que no es fácil: cuando hay una crisis como esta la gente deja de consumir y muchas empresas no pueden sobrevivir. A mí se me encoge el corazón cuando veo tantos locales cerrados.

Pero démosle la vuelta a esta realidad: también hay muchos potenciales clientes que se quedan desatendidos. Ahí es donde puedes entrar tú para poder llevártelos.

Evidentemente para eso tienes que tener una estrategia clara y no ir sobre la marcha. No se trata de ser “carroñeros” sino de seguir tu propio camino. Cuando haces las cosas bien, al final consigues recompensas.

Si todavía no tienes claro cómo conseguir clientes y hacer crecer tu empresa yo puedo ayudarte con el Máster en Negocios Rentables haciendo un seguimiento de tu empresa durante 6 meses. Si quieres apuntarte a la selección, normalmente solo trabajamos con el 30% de los que se apuntan puedes hacerlo aquí. ¿Qué criterios tenemos para la selección? Nos fijamos en la actitud, en gente que quiera tener éxito de verdad.

Vamos con el segundo punto:

2 Ve contracorriente

¿Qué hace la gente cuando tiene dinero? Lo gasta.

¿Y cuando viene una crisis? Ahorra y deja de gastar.

Pues en realidad debería ser un poco al revés. Cuando vienen tiempos de bonanza deberías tener un plan financiero claro que te dé tranquilidad para lo que pueda pasar. Por ejemplo, yo me pasmo de cuántas empresas no tenían fondo de emergencia para el confinamiento. 

Si estás facturando bien, ahorra, porque deberías tener al menos seis meses de independencia económica pase lo que pase.

Yo lo llamo también fuckup money. Ahora mismo podría parar la actividad de mi empresa, no facturar nada durante unos meses y tener todos los gastos controlados. Evidentemente, eso solo lo puedes hacer cuando tienes capacidad de ahorro, es decir, cuando las cosas van bien.

¿Y qué pasa en una crisis? Pues que es el momento de comprar barato.

Por ejemplo, yo tengo el plan de comprar un local para mi empresa y lo voy a hacer porque es un buen momento. Es más, voy a esperar un poco, quizá hasta final de año, porque la previsión es que los precios bajen todavía más.

Insisto: no se trata de aprovecharse de las desgracias de la gente que tiene que malvender. Pero esta es una situación que ni tú ni yo hemos provocado, y al final los negocios se basan en comprar barato y vender caro.

Si hay un local vacío y el precio me compensa, ¿por qué no aprovecharlo?

Hay que ser inteligente financieramente. Yo no he malgastado dinero cuando todo iba bien y ahora en vez de malvender porque no llego, tengo ese dinero para comprar barato.

Por eso, un último punto, relacionado con este:

3 Invierte

Lo que te digo: es el momento de comprar a buen precio. Las acciones, por ejemplo, están bajas si tienes dinero para invertir. El mercado inmobiliario, igual. Ahora es cuando vas a ver buenas ofertas, si estás dispuesto a gastar con inteligencia.

También es la oportunidad de invertir en talento. Si las empresas cierran y la gente se queda sin empleo, puedes contratar talento. No solo porque el precio sea más competitivo, sino porque esa gente no estaba disponible hace unos meses.

Sobre invertir y gestionar bien tus recursos he hablado mucho en este canal de YouTube, y ya ves que siempre intento traerte contenidos útiles y actualizados para cada momento.

Como ves, no todo es de color negro en una crisis. Yo misma, ya lo he contado alguna vez, empecé mi empresa en 2009, con una tremenda crisis económica encima. Que 2020 ha sido muy fuerte, es verdad, pero si haces memoria no veas cómo fue 2008.

Y ahí estaba yo, con 23 años, intentando montar un negocio. Pues hubo cosas que me salieron bien precisamente porque el panorama general era muy complicado. 

Por ejemplo, me alquilaron unas oficinas sin tener prácticamente aval. Eso es rarísimo pero es que había cantidad de locales vacíos y prefirieron arriesgar conmigo a dejarlo vacío.

Si llego a empezar mi negocio cuando todo era mucho más competitivo, pues igual hoy no estaría donde estoy ahora. Así que, según cómo lo mires, a mí aquella crisis me vino bien.

Y tú, ¿estás dispuesto a sacar partido de esta crisis? Ya sabes, sin forzar situaciones, simplemente aprovechando las oportunidades que se te pongan por delante. Cuéntamelo en comentarios

Muchos éxitos.