Millonario con 5$ al día

A lo mejor has visto el título y estás aquí solo por curiosidad, pensando “a ver qué me cuenta hoy Judit, porque esto que me anuncia no puede ser cierto”.

Porque quién se cree que con 5 dólares al día se pueden llegar a tener millones ¿verdad?

Pues mira: sí, se puede conseguir.

Y no es nada milagroso, ni tengo una varita mágica para multiplicar el dinero, ni una máquina de imprimir billetes… 

Ten en cuenta, eso sí, que con cinco dólares no te vas a hacer rico mañana ni la semana que viene… y además hay que tener mucha estrategia y constancia. Te aviso además de que no todo el mundo lo consigue.

Para ser tú uno de los que sí lo consigan, tienes que saber cómo manejar el dinero. Primero, con cantidades pequeñas como esos 5 dólares. Luego ya serán más grandes.

Y también, hay algunas cosas que no tienes que hacer. Y por supuesto usar el sentido común, que nunca está de más.

¿Te interesa saber cómo manejar el dinero para que se multiplique? Hoy respondo una pregunta complicada. ¿Cómo puedes ser millonario con 5 dólares al día?

Seguro que has visto películas americanas en las que, cuando nace un niño, le abren una cuenta en el banco y sus padres van metiendo un dólar cada día. Cuando llega a la mayoría de edad, tiene un millón.

Pues de esa mentalidad quiero hablarte hoy, porque 5 dólares diarios no parecen gran cosa, pero te aseguro que, bien utilizados, te pueden dar una sorpresa millonaria. 

La clave está en cómo manejar esos 5 dólares diarios. Qué cosas tienes que hacer y qué cosas no tienes que hacer.

Voy a empezar por el final, y te voy a contar algo que debes evitar. Tiene mucho que ver con tu mentalidad, así que apunta.  

  1. No cuentes con una pensión

Teniendo en cuenta que te estás jugando tu sustento del futuro, es mejor que no pienses que vas a recibir un dinero del estado suficiente para vivir como tú quieres vivir.

No es ningún secreto que al invertirse la pirámide de población va a ser complicado, si no imposible, mantener los actuales sistemas de pensiones en el futuro. 

Así que te sugiero que lo olvides, para no llevarte el chasco más gordo de tu vida en el peor momento. Si tienes una pensión, estupendo… pero prepárate para lo peor. Planea tú tu propia jubilación. A tu manera.

Además, aquí de lo que estamos hablando es de ser millonarios, ¿no? Pues vamos a poner el listón alto.

Como te digo, tiene mucho que ver con tu mentalidad, y eso es algo que puedes trabajar. Si quieres saber más sobre mindset empresarial, es algo de lo que hablo mucho en mi canal de YouTube, así que te invito a que te suscribas aquí. Ah, y activa la campanita de notificaciones que así te avisa cuando haya un vídeo nuevo. 

Seguimos con las cosas que no tienes que hacer si quieres tener mucho dinero, siguiente punto: 

  1. No acumules dinero en el banco

Esto tiene mucho que ver con la cultura financiera de cada sociedad y de cada persona. O mejor, con la ausencia de cultura financiera.

Todavía hay mucha, muchísima gente que tiene todo su dinero en el banco porque le da pánico sacarlo de ahí y hacer algo con él.

Solo te quiero recordar que la inflación se encarga de ir restándole valor a tu dinero, un poquito cada año. 

Te parecerá que no es gran cosa, pero tan solo un 1% acumulado durante 10 años es una pérdida importante. 

Tener el dinero parado no es conservarlo, es perderlo poco a poco. Tu única opción es… el punto siguiente.

  1. Invierte

“¿Invertir? Pero eso es como jugar a la ruleta ¿no?”.

No, no es la ruleta. Ni tampoco es como lo que hacía Leonardo di Caprio en Wall Street, que a lo mejor es en lo que estás pensando. 

Para ser justa, también te digo que no está exento de riesgos al cien por cien, pero ¿hay algo que no tenga riesgo en la vida?

El objetivo es que sea un riesgo controlado, el mínimo posible. Por ejemplo, si vas a largo plazo el riesgo se reduce. Pura lógica: si viene una caída siempre tienes tiempo de recuperar. 

Y hoy por hoy, hay muchas posibilidades a tu alcance. 

Por ejemplo, ¿por qué vas a invertir solo en una empresa si puedes hacerlo en las 500 empresas más importantes de Estados Unidos? 

Para eso están los fondos de inversión, que pueden ser de distintos tipos. En los últimos años se han reducido las cantidades mínimas para entrar y son accesibles para pequeños y medianos inversores.

O puedes contratar un roboadvisor, que son fondos de gestión automatizada, que a su vez están compuestos por varios fondos, combinando renta variable y fija. Tú solo vas poniendo dinero y el roboadvisor se encarga de moverlo por una pequeña comisión. 

Te he contado dos opciones, hay más, pero antes te digo esto:

  1. No vayas de experto (si no lo eres)

No te tires a la piscina sin saber nadar. Es tu dinero y tienes que saber lo que haces y por qué lo haces.

Quiero decir, que ver un par de tutoriales no te capacita para empezar a hacer trading siguiendo las recomendaciones de tu primo, que sabe de buena tinta que tal o cual empresa va a subir como un tiro.

Mi consejo es que adquieras los conocimientos financieros básicos, eso te permitirá saber en qué terreno te mueves.

Y luego, si quieres contemplar todo el abanico posible, pidas asesoramiento especializado para trazar un plan de inversión que se ajuste a ti y a lo que tú quieres. Y empezar a meter dinero.

Esto de buscar asesoramiento es un consejo que no me voy a cansar de repetir. Tanto en tu gestión financiera como en tu empresa, siempre es importante que te dejes aconsejar por personas que te den confianza y que tengan más trayectoria que tú. 

Si quieres que yo te eche una mano con la gestión de tu empresa, te invito a una formación a la que te puedes apuntar haciendo clic justo aquí. Es gratuita, y si me das un rato de tu tiempo te cuento cómo lo hago yo para tener una empresa de éxito. Y lo más importante: cómo puedes aplicar mi estrategia a tu propio negocio. 

Si quieres saber cómo, ya sabes: clic aquí, y te lo explico. 

Vamos al punto siguiente, que es fundamental:

  1. Confía en el interés compuesto

Hay muchas formas de invertir y no puedo abordarlas todas aquí. Pero sí quiero nombrarte una cosa que para mí es la clave. Y es lo que va a hacer que tus 5 dólares diarios realmente puedan un día convertirse en millones.

Te presento al gran desconocido para muchas personas: el interés compuesto.

Voy a explicarlo de la forma más simple posible. El interés simple se aplica siempre al capital original. Si tú inviertes 1000 y te rinde un 5% anual, en un año tendrás 1050, en dos años 1100 y en tres 1150. Año tras año, el interés simple se aplica a esos primeros 1000 dólares

¿Qué pasa con el interés compuesto? Pues que el interés se aplica al capital acumulado. Es decir, el primer año ya no inviertes 1000, sino 1050; el segundo año ya estás invirtiendo más de 1100, y así sucesivamente. 

A medida que pasa el tiempo y tu capital se hace más grande, generas más intereses.

¿Qué es lo que hay que hacer, entonces? Paso al punto siguiente, que es…

  1. Deja correr el reloj

Sacúdete la impaciencia, porque esto es una apuesta a largo plazo, y deja que el interés compuesto haga su magia. 

Los primeros años no notarás demasiado la diferencia, pero a partir de un punto la curva se dispara hacia arriba. 

La acumulación de capital, con las aportaciones que hayas ido haciendo, más los intereses aplicados harán que la cuenta empiece a crecer cada vez más rápido.

Eso sería la base de una buena inversión pero para gestionarla correctamente hay algo más, muy importante, que debes tener en cuenta: 

  1. Conócete a ti mismo

Es un buen consejo en todas las ocasiones, y hablando de inversión, también.

Sobre todo lo que tienes que saber muy bien es cuánto riesgo puedes soportar. Si inviertes a largo plazo cuenta con que va a haber caídas. Ojo, no te digo que puede que las haya: seguro que las va a haber. 

¿Estarías preparado para ver cómo tus inversiones se desploman y pierdes un montón de dinero?

¿Te va a entrar el pánico y querrás venderlo todo en el peor momento posible?

Te pongo un ejemplo: en marzo, al inicio de la pandemia, todos los índices se hundieron, cayó la bolsa y hasta las empresas más “seguras” perdieron muchísimo valor. 

¿Y qué pasó? Pues que muchos inversores se asustaron, y vendieron en el peor momento posible. 

No lo juzgues, te aseguro que ver caer la gráfica, sabiendo que se trata de tus ahorros, impresiona mucho. 

Otros inversores, en cambio, vieron precios bajos y salieron al mercado a comprar, de hecho ese fue mi caso, invertí más dinero. Esto es como cuando hay rebajas. Pasado un tiempo todo se tranquilizó y el mercado volvió a subir. Los únicos que perdieron fueron los que no controlaron sus emociones y vendieron.

Es una de las normas básicas del mercado: compra barato, vende caro. Pero para eso hay que tener la cabeza fría. 

Y hasta aquí hoy. Como imaginas, el tema es complejo pero he querido hacerte un resumen de tus opciones para hacer maravillas con esos 5 dólares diarios. 

Con el paso del tiempo puedes transformarlo en esa cuenta millonaria que estás deseando. Es una mezcla de constancia y conocimiento financiero. 

Ahora solo queda que lo pongas en práctica cuanto antes. Ya sabes: el tiempo corre a tu favor.

La semana que viene te hablaré de otra forma de ganar dinero, esta vez con tu trabajo. Repasamos cómo crear un plan de negocio paso a paso para que tu aventura empresarial tenga todas las garantías posibles. 

Mientras, siempre puedes seguirme en redes sociales. Sobre todo en Instagram haciendo click aquí, que ahí te voy contando mi día a día y te doy pequeños consejos sobre empresa que puedes aplicar fácilmente. 

Hasta la semana que viene, muchos éxitos.

Judit Català