En todas las listas de los mejores libros de desarrollo personal, hay un título que se repite: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey.

 

Aunque está escrito en 1989, todos los consejos que se explican en este libro siguen vigentes y los puedes aplicar en tu vida diaria. Por eso se ha convertido en el libro de cabecera de muchas personas, sobre todo empresarios y emprendedores.

 

¿Todavía no te lo has leído? Entonces quédate conmigo porque te voy a dar los puntos más importantes de este libro.

 

Hoy te voy a hablar de los 7 hábitos de la gente altamente efectiva.

 

 

Cuando un libro soporta el paso de los años a la perfección y sigue estando entre los más vendidos en todo el mundo, es porque tiene algo que lo hace especial.


Y ese es el caso de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, que es todo un clásico entre los libros de desarrollo personal y liderazgo. Está traducido a 52 idiomas y se han vendido más de 25 millones de copias.


Es un libro que te recomiendo si tienes tu propio negocio pero también si te dedicas a otras cosas porque no está enfocado en el mundo de la empresa. Va más allá del trabajo y te puede servir en muchas situaciones diferentes de tu vida personal, familiar y profesional.  

 

Pero entiendo que no tengas tiempo para leer las casi 400 páginas que tiene este libro en castellano. Así que hoy me gustaría ofrecerte un resumen y también un workbook, una hoja de ejercicios con esos 7 hábitos de los que te voy a hablar a continuación para que los practiques. Quédate hasta el final y te diré cómo conseguirlo.

 

Antes de hablarte de los 7 hábitos, me gustaría ponerte un poco en contexto. Stephen Covey, que es el autor de este libro, fue un empresario, profesor, conferenciante y escritor. Se le conoce también como el Sócrates americano y tuvo entre sus clientes a algunas de las empresas más importantes del mundo.

 

Cuando escribió los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, él quería crear una obra que perdurara en el tiempo, a pesar de las modas que a veces surgen en los libros de psicología y desarrollo personal. Por eso el se basa en unos principios que son básicos y atemporales.

Stephen Covey dice que si quieres conseguir resultados extraordinarios en tu vida tienes que trabajar desde dentro hacia fuera. Tienes que cambiar tu carácter, no solo tu actitud o tu forma de actuar. Si te quedas en lo superficial verás progresos, pero serán menores.

 

Por ejemplo, si quieres tener unos buenos empleados, lo primero que debes hacer es ser un buen jefe. O si quieres tener una mejor relación con tu hijo adolescente, tienes que empezar por ser un padre empático.

 

Y para conseguirlo, primero tienes que ser consciente de cómo funciona tu mente, y por qué actúas como actúas.

 

La primera gran lección de su libro es que antes de ponerte con los hábitos necesitas cambiar tu percepción y tu interpretación del mundo.

 

Tu forma de ver el mundo es tu paradigma. Y ese paradigma lo condiciona todo en tu vida: desde tu comportamiento a tu actitud, y a tus relaciones con los demás.

 

En definitiva, lo que dice Covey es que si quieres cambiar una situación, primero debes cambiarte a ti mismo, y para cambiarte a ti mismo, debes modificar tu forma de ver el mundo. Tienes que asumir que cuando estás en una situación, tú la interpretas a tu manera y otra persona puede hacerlo de otra forma distinta.

 

Pero siempre podemos basarnos en una serie de principios fundamentales para saber cómo actuar en cada momento y ahí es dónde entran en juego los 7 hábitos.

 

Estos son los 7 hábitos para convertirte en una persona altamente efectiva:

  1. Sé proactivo.
  2. Empieza con el fin en mente.
  3. Pon primero lo primero.
  4. Piensa en ganar/ganar.
  5. Intenta comprender primero y después ser comprendido.
  6. Crea sinergias.
  7. Afila la sierra.

 

Sé que algunos de estos nombres no te dirán mucho, pero no te preocupes porque yo te los voy a explicar uno por uno.

 

– Hábito 1: sé proactivo

 

En este punto lo que dice el libro es que debes dejar a un lado la actitud pasiva o de víctima ante las cosas que te ocurren en la vida, y que debes hacer todo lo que esté en tu mano por cambiar o mejorar lo que no te gusta.

 

Todos sabemos que es imposible controlarlo todo y que hay situaciones que se nos escapan. Pero siempre tienes una cierta responsabilidad, aunque sea en el modo de tomarte los problemas. Siempre puedes elegir una respuesta u otra.

Las personas proactivas eligen trabajar en su círculo de influencia. Es decir, en todas esas cosas que sí controlan. Mientras las personas reactivas están siempre atrapadas en el círculo de la preocupación.

 

Una forma de romper con esto es a través del lenguaje. Fíjate cada vez que digas una frase como “No me dejan…”, “No sé…”, “Me gustaría hacer esto pero no puedo…”.

 

Esas frases casi siempre te dan pistas de dónde estás adoptando una actitud reactiva en vez de proactiva.

 

– Hábito 2: Empieza con el fin en mente

 

Seguro que alguna vez te has dado cuenta de que has estado haciendo muchas cosas, que has estado superliado, sin parar… y que nada de eso era para ti. No tenía ningún sentido para ti.

Lo que pasa es que estabas tan ocupado haciendo esas cosas, que ni siquiera te paraste a preguntar para qué las estabas haciendo.

 

El segundo hábito te anima a tener siempre un fin para todo lo que haces. Es decir, una intención, un objetivo o una meta. Solo así vas a asegurarte de que estás viviendo tu propia vida y de que estás realizando tus propios deseos.

Si actúas sin un fin en mente corres el riesgo de convertirte en una especie de marioneta de las circunstancias o de otras personas.

 

Para este punto hay un ejercicio que se recomienda en el libro que consiste en analizar los diferentes roles que tienes en tu vida: como profesional, como padre o madre, como compañero, amigo… Después escoge tres o cuatro de estos, los que tú creas que son más importantes, y escribe unos objetivos para cada uno de ellos.

 

– Hábito 3: Pon primero lo primero

 

Seguro que muchas veces te encuentras sin que te des cuenta apagando fuegos de aquí y de allá sin parar. O sea, atendiendo las cosas urgentes antes que las importantes.

 

Y así van pasando los días y las semanas, y te das cuenta de que no has conseguido lo que querías.

 

Esto es algo que veo mucho en los empresarios. A veces les come el día a día y no pueden salir a vender o no dedican tiempo al crecimiento de su negocio. Están superocupados, pero no en las cosas importantes.

 

El hábito 3 va de establecer prioridades, de distinguir qué es lo importante de lo accesorio y centrarse para lograr los objetivos. Y luego crear un horario o un esquema de trabajo que te permita atender esas cuestiones prioritarias.

 

– Hábito 4: Piensa en ganar/ganar

 

Si quieres tener relaciones beneficiosas, tanto en tu trabajo como en tu vida personal, es fundamental buscar siempre el beneficio mutuo. Es lo que se suele llamar win/win en inglés.

 

Para llegar a crear acuerdos win/win hay que tener una mentalidad de abundancia. Es decir, tener muy interiorizado que en este mundo hay riqueza y recursos para todos.


En algunas relaciones no se crea una relación beneficiosa porque una parte o las dos partes tiene una mentalidad de escasez y piensan que solo una persona puede salir ganando y tiene que acapararlo todo.

 

– Hábito 5: Intenta comprender primero y después ser comprendido

 

Este hábito tiene que ver con la capacidad de escuchar a los otros y de ponerse en su lugar. O lo que es lo mismo, este hábito te pide que desarrolles tu empatía.

 

Todos pensamos que sabemos escuchar, pero muchas veces escuchamos queriendo responder, o dando consejo o aportando una historia personal.

 

La escucha empática implica ponerse en el papel de la otra persona, sin hacer prejuicios. Se trata de ver el mundo con los ojos de la otra persona y ponerse en su piel.

 

Para practicar la escucha empática tienes que estar siempre con una mente y una actitud abierta hacia la otra persona. También ayuda fijarse en los gestos, el rostro y el lenguaje corporal.

 

Si quieres hacer una prueba con esto, fíjate en dos personas hablando pero sin escuchar lo que dicen. Prueba a descifrar su lenguaje corporal e intenta adivinar cuál de las dos personas tiene está más implicada en la conversación.

 

Cuando practicas la empatía es mucho más fácil desarrollar relaciones profundas y llegar a situaciones win/win de las que hablaba en el hábito anterior.

 

– Hábito 6: Crea sinergias

 

En este hábito Stephen Covey te anima a colaborar con otras personas para encontrar nuevas soluciones a problemas. Esto se puede aplicar en tu empresa, en tu familia, tu grupo de amigos, tu clase… cualquier entorno en el que haya varias personas involucradas.

Como sabes cuando se crean sinergias se obtienen resultados que hubieran sido imposibles de obtener por separado. Gracias a la sinergia, la fuerza del conjunto es mayor que la suma de las partes.

 

Sabes que se están creando sinergias cuando eres capaz de apreciar las diferencias, cuando empiezas a ver las cosas de otra manera y cuando sientes una energía creativa.

 

El mensaje del libro es que esta situación no debería ser excepcional, sino lo normal. Y eso se consigue practicando los hábitos anteriores, del 1 al 5.

 

– Hábito 7: Afila la sierra

 

Llegamos al último hábito. El nombre de “Afila la sierra” te puede despistar un poco, pero verás que tiene sentido.

 

Imagina que vas a cortar un árbol. Si tu sierra está mal afilada, vas a tardar un siglo en terminar y además puedes hacerte daño porque tendrás que usar más fuerza.

 

Por eso el hábito 7 habla de afilar la sierra.

 

Tienes que cuidarte a ti mismo, en todos los aspectos, y asegurarte que tu sierra se mantiene bien afilada para poder mantener siempre el nivel que deseas.

 

Stephen Covey recomienda prestar atención a estos cuatro aspectos: físico, espiritual, mental y emocional o social.

 

Si tienes el hábito de “afilar la sierra” y guardar momentos para ti, te va a ser más sencillo cumplir el resto de hábitos. O sea que el hábito 7 es el que te permite ir mejorando cada día.

 

Estos hábitos está ordenados siguiendo una lógica. Si quieres ponerlos en práctica deberías hacerlo en el orden que te he explicado e ir sumando poco a poco porque se refuerzan entres sí.

Para que no se te olviden voy a recordarte los 7 hábitos:

 

  1. Sé proactivo. Hazte responsable de tus acciones, reacciones y resultados. Incluso si hay cosas que te suceden y que no puedes controlar, siempre tienes un margen para hacerte cargo de tu situación.

 

  1. Empieza con el final en mente. Asegúrate de que tus acciones van encaminadas hacia tus objetivos personales.

 

  1. Establece primero lo primero. Gestiona tu tiempo para dar prioridad a las cosas importantes, no a las urgentes.

 

  1. Piensa en ganar/ganar. Busca siempre la mejor situación para todos.

 

  1. Intenta comprender primero y después ser comprendido. Practica la empatía en tus relaciones con los demás.

 

  1. Crea sinergias. Combina los primeros cinco hábitos y lograrás unos mayores niveles de interacción con los demás, que te llevarán a resultados extraordinarios.

 

  1. Afila la sierra. Tómate tu tiempo para cuidarte y renovarte en todos los planos.

 

Te aseguro que este libro da mucho de sí y es una lectura que te recomiendo de verdad. Si quieres empezar a ponerte en marcha con los 7 hábitos, descarga aquí hoja de ejercicios que he preparado para ti y ponte a practicar cada uno de los hábitos.

 

Espero que hayas disfrutado con este vídeo, cuéntame en comentarios qué hábito te cuesta más… También te animo a que te suscribas a mi canal y cada semana recibirás nuevos vídeos para hacer realidad tus sueños empresariales.

 

¡Hasta el próximo video y muchos éxitos!

 

7 comentarios
  1. María José
    María José Dice:

    Hola!!
    Me parece una gran publicación, es super interesante y muy práctico.
    Me quiero descargar la hoja de ejercicios pero no de descarga. ¿Cómo puedo conseguir la hoja de ejercicios?

    Gracias de antemano.

    Un saludo

    Responder
  2. Auria
    Auria Dice:

    Gracias es directo práctico y muy claro. Me gustaría descargarme el ejercicio de ser altamente efectivi, pero no puedo. Donde podría buscarlo? Muchas gracias Judit y al resto de equipo

    Responder
  3. Carmen santaliestra poyano
    Carmen santaliestra poyano Dice:

    Muy buena lección vital, Judit !!
    En mi caso, el punto que estoy volviendo a reeducar, es el de no salir siempre a atender lo urgente sino lo prioritario. Después de 4 años de sobresaltos familiares, ahora me veo en la necesidad urgente de organizar mi vida, intentando buscar en todo momento lo mejor para los demás, pero sin olvidar que también lo tiene que ser para mí. Menos mal, que tener mas o menos activados el resto de puntos, me libra de carga tóxica y doy por buenas todas las experiencias vividas. Gracias.

    Responder
  4. María José Gallego Fernández
    María José Gallego Fernández Dice:

    Holaa!!
    Me he encantado el tema de hoy, es muy práctico para la vida diaria.

    Quiero descargar la hoja de ejercicios pero no puedo, no me da la opción. Cómo los puedo conseguir??

    Un saludo.

    Responder

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