Resumen reinicia

Mucha gente te dirá que el panorama empresarial es negro negrísimo. Que saltamos de una crisis a otra, que emprender es súper complicado y que más te vale buscar un trabajo fijo, por cuenta ajena. 

Y estoy segura de que esa gente piensa en un emprendedor y se imagina que vivimos en un mundo de fantasía.

Al final lo que pasa es que compartimos planeta, pero casi podemos decir que vivimos en realidades diferentes. Nuestras ideas configuran, en cierto modo, nuestra realidad. 

Y cuando hablamos de empresa, hay muchas creencias asumidas de lo que se puede y no se puede hacer

Para hablar de eso, hoy te traigo el resumen de un libro que nos invita a repensar todas esas ideas establecidas: Rework, en castellano Reinicia

Lee hasta el final de este post, porque como siempre voy a regalar un ejemplar entre los suscriptores. Cuando acabe el resumen te cuento cómo conseguirlo. 

Hoy toca lectura: Reinicia, de Jason Fried y David Heinemeier Hansson. 

De toda la vida se ha dicho que para montar una empresa necesitas una gran planificación: crear un plan de negocio, estudiar a la competencia, buscar financiación, diseñar tu producto o servicio con todo el cuidado… y cuando tengas todo eso listo, ya puedes lanzarte al mercado. 

Si eres asiduo a este canal ya lo sabes, pero yo no estoy nada de acuerdo con esto. No puedes invertir tantísimo esfuerzo en lanzar algo que no sabes si va a funcionar o no. Es que como no vaya según lo tienes pensado, te vas a estampar con todo el equipo.

Tampoco hace falta que te dejes la vida en el trabajo, ni tampoco que te juegues todo tu dinero. ¡Si es que no necesitas ni una oficina, hoy en día puedes trabajar online! Lo que tienes que hacer es dejar de hablar y ponerte a hacer. 

Y justo de eso habla el libro Reinicia. Te cuento alguno de los puntos más importantes

1- Ignora el mundo “real”

Siempre va a haber un cenizo que te diga “eso no va a funcionar”. La mayoría de la gente se mueve en los parámetros conocidos, y cuando alguien presenta una idea que se sale de lo establecido, piensan “ni de coña”. Y lo miran como si estuviera loco. 

Esa gente no solamente cree en ese no, sino que va a intentar que tú también lo creas. 

Eso es el mundo real para ellos, pero en realidad es una excusa que se ponen para no intentar cosas nuevas. 

Los grandes inventores en la historia, los innovadores, los emprendedores son los que preguntan ¿y por qué no? Son los que no se quedan con lo que “dicen” que es real. 

Así que si tienes una idea clara, no dejes que te convenzan de que tus ideas son imposibles. Ponte en marcha y demuestra sobre el terreno quién tiene razón. 

 

2- Planear es adivinar

Hacer un plan de negocios es conjeturar qué va a pasar en el futuro. Y, salvo que seas adivino, eso no lo sabe nadie. Trabajar con un plan muy estricto es trabajar con fantasías. 

Los planes, además te condicionan. Te obligan a pensar: tengo que ceñirme a esto, no puedo salirme del plan. Pero si la situación ha cambiado, deberías actuar pensando en lo que está ocurriendo ahora, no en las decisiones que tomaste en el pasado.  

Trabajar sin un plan asusta, pero más miedo da seguir a ciegas una estrategia equivocada. Ahora tienes información real, y es cuando tienes que reaccionar. 

Esto no quiere decir que no tengas que pensar en el futuro y que vayas improvisando siempre, sobre la marcha. No. Pero de ahí a obsesionarte, o a bloquearte cuando las cosas no van como las habías imaginado, hay un paso muy grande.

Yo estoy muy de acuerdo con esto. Siempre digo que hay que crear un plan de negocio, pero que no vale la pena liarse mucho con eso. Porque hay gente que tarda meses -¡meses!- en planificar y mientras está paralizada. 

Y total, luego siempre pasa algo, hay un montón de variables que no controlas y un año después revisas el plan y dices ¿en qué estaba yo pensando? Porque ahí han cambiado un montón de cosas. 

 

3- Empieza por tu casa 

Crea el producto o servicio que tú mismo comprarías. Es lo más sencillo, porque conoces perfectamente las necesidades, los puntos de dolor y al perfil de público objetivo, porque ese público eres tú. 

Te pongo un ejemplo mío. Si me sigues sabrás que hace unos años estuve en bancarrota y que llegado a cierto punto decidí hacer un cambio. Empecé a estudiar con diferentes mentores y me ayudaron muchísimo a conseguir los resultados que tengo hoy en día pero la realidad es que tuve que formarme con muchos para poder aprender diferentes áreas. No vi ninguna formación que me diese todo lo que necesitaba: productividad, marketing, ventas, finanzas marca personal, etc.

Así que decidí crear “Asciende a otro nivel”, el tipo de formación que a mi me hubiese gustado tener en ese momento.

Por eso te digo que si partes de lo que conoces, lo vas a tener mucho más fácil

Por cierto, si quieres saber que es asciende a otro nivel haz click aquí

 

4- Arranca

Todos tenemos ideas que sobre el papel son maravillosas. Seguro que has conocido al típico que te dice: “¿sabes tal producto de moda? Eso lo pensé yo hace años”.  Ya, lo habrás pensado tú, pero es otra persona la que lo ha puesto en el mercado. 

Por eso, el éxito es de los que hacen cosas, no de quienes las piensan.

Una forma estupenda para obligarte a arrancar es ponerte plazos. Imagina que tienes tu proyecto casi listo y lanzas en dos semanas. Ponte en esa situación: de todo lo que tienes que hacer, ¿qué dejarías para más tarde? Ponerte una fecha límite que te da claridad, porque te obliga a distinguir lo necesario de lo que puede esperar.

A ver, tampoco se trata de sacar una chapuza al mercado, pero asume que no va a estar todo perfecto, la mejor forma de mejorar es sobre la marcha. 

Además, cuando tienes un plazo es cuando te vienes arriba. Te ilusionas, sueltas adrenalina, pones todo tu foco en eso durante un período de tiempo corto.

Es como estudiar para un examen que tienes dentro de un año o dentro de dos semanas, vas a ser mucho más productivo cuando tienes la fecha encima.

Y como vas a ver los resultados rápido, es más fácil darle “vidilla” a tu negocio, te vas a ilusionar y a tener más ideas. Lo otro es trabajar al ralentí, sin metas, sin resultados. 

Los proyectos a muy largo plazo te comen la moral, no puedes mantener la motivación a tope durante mucho tiempo, así que aprovecha esos sprints cortos. Cuanto más tardes en lanzar algo, más posibilidades tienes de no hacerlo. 

 

5- Muestra tus defectos. 

Las personas somos imperfectas, y esa es la gracia del asunto. No tengas miedo de mostrarte como eres. 

A mí mucha gente me ha dicho que una de las cosas que más le gustan de mis vídeos son las tomas falsas. Y a veces pienso: “oye, que te he dado un montón de información de valor ¿y tú te quedas con la pasayada del final?” Pero es normal, y por eso las cuelgo, porque yo también soy una persona normal.  

A nadie le gusta la gente perfecta y sin fisuras… porque sabemos que eso no puede ser verdad. No hay nadie así, e incluso pensamos que igual está escondiendo algo. Y queremos comprarle a personas con las que nos podemos identificar, no a alguien lejano que está subido en un pedestal. 

Con esto de mostrarse al mundo, sobre todo en redes sociales, hay gente que se agobia. “Pero si no me conoce nadie, a quién le va a interesar lo que tengo que contar…” 

Pues ese momento de anonimato es maravilloso y hay que aprovecharlo. Cuando nadie te conoce es el momento de probar cosas, de meter la pata sin grandes consecuencias. Si vas a asumir riesgos, hazlo ahora. 

Cuando seas muy conocido puedes seguir haciéndolo pero te va a costar más, porque vas a tener a mucha más gente pendiente de ti opinando de todo, hasta de la camiseta que llevas. Y esto en algún momento puede hacerse cuesta arriba. 

 

Bien, hasta aquí algunas de las lecciones que yo he sacado de Rework. Pero el libro da para mucho más, te lo aseguro. Habla de productividad, de cómo crear un equipo de trabajo, de tomar decisiones con criterio y sin presión… Un montón de cosas que tampoco me da tiempo a contar en poco más de diez minutos

Así que lo mejor es que te leas tú el libro y saques tus propias conclusiones. Por eso, como siempre, tengo guardado un ejemplar para sortear.

¿Qué tienes que hacer para conseguirlo? 

Uno, suscríbete a mi canal de YouTube aquí mismo y dale a la campanita de notificaciones para que te llegue el aviso cuando publique algo nuevo. 

Y dos, déjame un comentario  en el vídeo de Youtube contándome cuál es el mito o creencia sobre empresa que más te gustaría “reiniciar” o repensar. 

Anunciaremos al ganador o ganadora la semana que viene, en los comentarios de Youtube y en un story de Instagram.

La semana que viene vamos a hablar de una cosa que me pregunta mucha gente. ¿Cómo crear una marca personal potente y, sobre todo, cómo ganar dinero con ella? 

Mientras lo publico y no, siempre puedes repasar mis otros posts aquí, ahí vas a encontrar un montón de contenidos interesantes: resúmenes de otros libros y muchos consejos e ideas nuevas para ayudarte en tu crecimiento empresarial.

Muchos éxitos.