¿Tienes idea de la cantidad de oportunidades de venta que puedes estar perdiendo solo porque no te atreves a dar un paso más?

Pero no cualquier paso más.

ESE paso más, el que te obliga a quitarte miedos de encima y vender aprovechando al máximo tus oportunidades.

Porque, por experiencia te lo digo, muchas veces vendemos por debajo de nuestras posibilidades.

No porque no podamos, no porque no sepamos, no porque nuestro producto o servicio no valga más…

Sino porque en el último momento nos da miedo.

 

¿Alguna vez has estado sobre un trampolín, a punto de tirarte a la piscina?

Pues lo que yo quiero proponerte es que hagas un cambio de mentalidad y de actitud, porque es ahí donde vas a marcar la diferencia.

Durante los años que llevo trabajando en ventas por un lado, y en formación por otro, he visto que el problema principal de la gente que tiene que vender es el miedo.

 

¿Miedo a qué?

Enseguida te lo cuento y te digo cómo hacer ese clic mental para cambiarlo. Vas a comprobar cómo tus ventas dan, no un paso, sino un gran salto adelante.

Hoy voy a explicarte cómo puedes cambiar tu mentalidad y perder el miedo a vender.

Para que entiendas todo el daño que hace el miedo a las ventas, lo mejor es que te ponga un ejemplo. Uno real, que vivió una alumna del Máster en Negocios Rentables. En el máster trabajamos muchísimo ese miedo a las ventas y a ella le fue genial para hacer la mayor venta que había hecho nunca en la historia de su negocio.

Se llama Belén, y tiene una tienda óptica donde también venden audífonos, vende aparatos de gamas distintas, y claro, de distintos precios.

Entre ellos, había uno que era el mejor de toda la tienda. El Ferrari de los audífonos. 

Obviamente también era el más caro. Y por eso no se atrevía a ofrecerlo. Temía que sus clientes se escandalizasen con el precio. Y lo tenía ahí en la vitrina, intocable. 

Ella pensaba: “Cómo le voy a vender este audífono a una persona mayor, mejor le vendo el más barato que seguro que le hago un favor”.

Hasta que un día llegó un cliente que necesitaba un audífono con todas las prestaciones, un todoterreno. Este cliente buscaba lo mejor. 

Y Belén se lo ofreció. O mejor dicho: se atrevió a ofrecerlo. Vio que el que necesitaba era justo ese, no uno más barato ni más sencillo. Con ese modelo solucionaba todos sus problemas, que es lo que el cliente estaba buscando. 

¿Cómo acabó la historia? El cliente se lo compró y se fue encantado y, además, agradecidísimo. Lo consideró un dinero bien gastado para escuchar mucho mejor. La llamó unos días más tarde para decirle que había vuelto a escuchar la música a todo volumen en su casa, puntualizar que era una casa sin vecinos alrededor, y que eso le había hecho una ilusión tremenda.

 

¿Qué conclusiones podemos sacar de este ejemplo? Pues unas cuantas, toma nota:

 

  1. Vender es ayudar

Tienes que empezar a ver la venta como una forma de ayudar al otro. Cuando una persona acude a tu negocio, sea físico o sea online, busca algo porque (y esto es lo importante) necesita algo.

No has ido tú al salón de su casa a vender. 

No estás intentando “colocarle” nada, olvida esa mentalidad.

No te estás aprovechando de tu cliente (puede parecer un caso extremo, pero ese pensamiento te aseguro que existe).

Con tu producto o con tu servicio lo que estás haciendo es echarle una mano a esa persona para que resuelva su problema de la mejor manera posible

Así que enfoca la venta en las fortalezas, los beneficios y la transformación que aporta tu producto o tu servicio.

Estás para ayudar, así que ¡fuera miedos!

 

  1. Mentalidad win-win

Algunas veces parece que tenemos que sentirnos culpables o mal por vender y obtener dinero con esa venta. Como si ganásemos a costa del otro.

No es así, ni de lejos.

Pero ese pensamiento es un viejo conocido en mi formaciones, la mayoría de los alumnos saca el tema en un momento u otro. Por eso en el Máster en Negocios Rentables trabajamos muchísimo esta barrera porque, de verdad: el primer obstáculo para la venta está en tu cabeza. 

Si quieres cambiar tu mentalidad y empezar a conseguir objetivos potentes para tu negocio, te cuento que el Máster en Negocios Rentables tiene las inscripciones abiertas… 

El Máster es mucho más que una formación: en realidad es un acompañamiento de seis meses donde mi equipo y yo estamos contigo en cada paso del camino. El objetivo es disparar el crecimiento de tu empresa, y para eso creamos una hoja de ruta al detalle, te ayudamos a crear un sistema de ventas automatizado que tú puedas controlar y a la vez te permita no ser esclavo de tu trabajo. 

Si te interesa, puedes apuntarte aquí y nos pondremos en contacto contigo. Estamos haciendo una selección de los alumnos que entran, porque ya te digo que las plazas son limitadas y queremos dentro solo a gente muy implicada, que le vaya a sacar partido y vaya a aplicar con éxito todo lo que enseñamos dentro. 

Si crees que es tu caso, ya sabes: apúntate y hablamos. 

Pero volvamos a vender sin miedo. Hablábamos de ganar dinero. ¿A que eso no debería ser un problema? Es uno de los objetivos de la venta, pero ten claro que nadie hace un favor a nadie, es un win-win. Todo el mundo sale ganando.

Y si quieres ayudar de verdad a la otra persona, quédate con el siguiente punto:

 

  1. Deja que decida el cliente

Este es otro error muy común, derivado de ese miedo a la venta que hoy vas a superar.

Cuántas veces, como hizo Belén con el audífono, ofreces algo más barato porque piensas que le estás haciendo un favor a la otra persona.

Date cuenta de esto: no le estás dejando opción. No sabes la dimensión del problema de la otra persona. O si necesita urgentemente solucionarlo. 

Eres tú el que decide que un precio más caro le va a suponer una carga. ¿Y si no es ningún problema?

¿Y si puede pagarlo con comodidad y no le estás dando ni la opción?

¿Y si el producto más caro es lo que está deseando que le muestres? ¿Y si se lleva algo de menos calidad solo porque tú lo quieres así?

No decidas tú. Fuera miedos, y deja que decida tu cliente.

Por cierto, si quieres más consejos sobre venta y estrategia empresarial, te recuerdo que cuelgo vídeos nuevos cada semana. Así que te invito a que te suscribas a mi canal haciendo click aquí.  Eso sí, dale también a la campanita de notificaciones para que te avise de las publicaciones. 

Te cuento más cosas sobre cómo vender sin miedo. Punto número: 

 

  1. Ilusiónate con cada venta

Porque cada venta es un servicio a los demás.

Cuando yo hablo con un posible cliente, siempre me ilusiono como si la empresa de la otra persona fuese también mía.

Me siento parte de su proyecto, y automáticamente mi mente piensa en plural: esto es lo que vamos a hacer, esto es lo que vamos a lograr.

No me tengo que inventar nada. La ilusión que siento es auténtica porque veo el beneficio para la otra parte, y eso es un subidón de adrenalina. 

Además, la ilusión  se nota y se contagia al entorno y al resto del equipo. Así que ilusiónate, implícate y quítate de encima esos miedos.

Por último, 

 

  1. Piensa en tus mejores clientes

Y ponlos como referencia, como meta, como ejemplo a seguir.

Yo siempre tengo en mente a los clientes con los que he obtenido mejores resultados, y cuando voy a hacer una venta, me sitúo mentalmente ante esa referencia.

No pienses en aquel otro que consiguió menos, sino en el que lo consiguió TODO. Esos son los que van a tirar de ti hacia arriba y te ayudan a vender con seguridad. Piensa en tus casos de éxito. 

 

Y aún con todo esto que te he contado, puede ser que al final no hagas esa venta que querías. Vale. No pasa nada. Por estadística, no todo el mundo te va a comprar.

Quizá no era para ellos, o quizá tenían una propuesta mejor. O a lo mejor no es un buen momento y te comprarán en el futuro, cuando estén preparados. 

Lo importante es que tú has ido a por ello, sin reservas. Si la venta no sale, que no sea porque tú no lo has puesto todo de tu parte. 

Así que piensa en la próxima conversación que vas a tener con un cliente. Aplica esto que te he contado, vete a por ello y…

Muchos éxitos 

Judit Català