planificar el mejor año de tu vida

Llega el cambio de año y con él llegan los buenos propósitos.

Todos estos buenos propósitos están genial siempre que los cumplas, claro. Pero ¿qué pasa con tu empresa?

¿No deberías tener un plan también para tu negocio?

Y además debe ser un plan que vayas a cumplir, no uno de esos que te propones cada enero… y luego en febrero ya ni te acuerdas. Nada de objetivos que se desinflan: metas reales, medibles y realizables.

Hoy voy a ayudarte a empezar el nuevo año con buen pie. Te explico cómo planificar el mejor año de tu vida en 5 pasos.

Cuando haces lista de buenos propósitos es importante que metas también tus objetivos de crecimiento empresarial: quieres ampliar tu negocio, ponerte objetivos de facturación, asumir nuevos retos profesionales…

Con el cambio de ciclo todos nos venimos un poco arriba, yo también… y tengo un montón de planes para este año que entra. En este vídeo te cuento mi método para organizarme en el próximo año para que todos esos planes   no se queden en papel mojado. De todas formas si quieres planificar tu nuevo año empresarial para que sea todo un éxito te recomiendo que te apuntes a nuestro reto gratuito “planifica tu año” Es un reto de más de una semana en la que estarás conmigo y con una gran comunidad y nos apoyaremos para conseguir planificar un año memorable. No pierdas esta oportunidad, ¡¡es gratis!!  ¡¡Haz click aquí y regístrate antes de que se acaben las plazas!!

  1. Revisa el año anterior

Antes de ponerte a pensar en el año nuevo tienes que hacer un repaso del que se acaba. ¿Qué metas te habías puesto? Y de todas ellas ¿a cuántas le puedes colgar el cartel de “hecho”?

Como los éxitos hay que celebrarlos, date un momento para los aplausos porque lo siguiente es analizar la parte que menos te gusta de la lista: ¿qué cosas no has conseguido?

Y más importante ¿por qué no las has conseguido?

Toca hacer un autoanálisis realista, porque si eres capaz de detectar qué ha fallado, tienes la posibilidad de corregir el rumbo y no caer en los mismos errores una y otra vez, año tras año. 

Por si no sabes muy bien por dónde andas deja que te dé una pista: la mayoría de las veces cuando no alcanzamos algo que nos hemos propuesto es porque en el último momento nos ha dado miedo.

¿Miedo a qué?

A crecer, a soportar más presión, a no ser capaz, a tener aspiraciones demasiado altas y luego pegarte el tortazo…

Hay montones de miedos que lo único que hacen es tirar de ti hacia abajo. Son los miedos “antisueños”.

Es importante que los tengas bien señalados con un círculo rojo para que puedas trabajar con ellos y no permitir que, un año más, te impidan cumplir tus objetivos.

  1. Apunta tus metas SMART

SMART son las siglas en inglés de cinco palabras que definen cómo tienen que ser tus objetivos. 

Y tus objetivos tienen que ser: 

Específicos: no valen las metas abstractas. No puedes decir “quiero facturar más dinero”. No. Tienes que  concretar: ¿Cuánto dinero quieres facturar el próximo año?

Medibles: es que si no puedes medir ¿cómo sabes si lo consigues o no? Si un atleta gana una carrera no es porque “corrió mucho”. Es porque hizo un tiempo concreto que fue mejor que el tiempo de los otros. Pues tú, lo mismo. 

Define las métricas que van a marcar tu éxito: ¿el dinero, el número de clientes, las peticiones de presupuesto…? Pueden ser una o varias, pero son los números que no puedes perder de vista nunca. 

Alcanzables: está muy bien ser ambicioso pero tampoco puedes pedir la luna para mañana. Si te marcas objetivos imposibles solo conseguirás frustrarte. 

A ver, si mides 1,60 es muy bonito que quieras ser jugador de la NBA… pero lo tienes crudo. Sé realista con tu situación y marca algo que puedas conseguir, aunque sea complicado. 

Relevante: ¿Por qué te interesa esto? Alinea tus objetivos de este año con tus metas a largo plazo, y haz que cuenten.

Tiempo: los objetivos tienen que tener un plazo, si no, acabarán dilatándose en el tiempo y perdiendo fuerza. 

Si quieres saber más sobre las metas SMART, pincha aquí y te lo explico con más detalle en este vídeo. Además puedes descargarte una plantilla para crear tus propias metas SMART y que no se te escape ni una. 

  1. Visualízate con tus metas conseguidas

Imaginarte a ti mismo con tus objetivos cumplidos no es una fantasía, sino un ejercicio superpotente avalado por la neurociencia.

Trabajar con la visualización te ayuda a conseguir tus metas. Dedica un rato todos los días a pensar cómo será tu empresa y cómo cambiará tu vida cuando consigas lo que te has propuesto. 

De esa manera te familiarizas con la imagen y cada día te parecerá un poco más cercana y más factible. Le das fuerza  a la emoción que sientes al pensar en ese objetivo, eso aumenta tu motivación, y te ayuda a mantener el foco. 

Además, visualizar te ayuda a anticipar posibles problemas y preparar soluciones, te da la oportunidad de mejorar tu estrategia. Vas creando los posibles caminos para llegar a tu objetivo, y de ese modo tu cerebro está más preparado para tomar decisiones correctas. 

Encima, visualizar te ayuda a manejar el estrés y la presión. Que seguro que aparecen en algún momento, pero de esta forma les quitas fuerza, porque la estás poniendo toda en tu objetivo. Tropezar puede ser parte del camino, pero así evitas perder de vista la meta.  

En resumen, visualizar el éxito te acerca más a la posibilidad real de alcanzarlo.

  1. Da el primer paso

El primer paso es el más importante. Esto es una obviedad, pero mucha gente se bloquea en esto, por diferentes motivos: por perfeccionismo, por miedo, porque quiere tenerlo todo súper claro antes de mover un dedo… Pero si no das eses primer paso, vas a quedarte parado y lo importante es pasar a la acción. 

Da igual que ese primer paso no sea perfecto, es mucho más fácil corregir la dirección cuando ya estás en movimiento. 

Esto te lo digo porque sé que es muy normal que nos agobiemos. Siempre vamos a tener mil cosas que hacer y a veces no vas a saber ni por dónde empezar. 

Para eso, enfócate. Centra lo que  quieres hacer primero y lo que viene después. Haz primero una cosa y luego las demás.

Hace poco te hablé del libro Lo único, de Gary Keller. Tienes aquí un resumen, pincha en el enlace de arriba aquí, que te va a ayudar a enfocarte y multiplicar tus resultados.

Pero vamos, que el meollo del asunto es este: si ahora mismo pudieras hacer una cosa, solo una, que te ayudase a conseguir tus objetivos, ¿cuál sería?

Pues con la respuesta a esa pregunta, ya sabes cuál es el primer paso que tienes que dar. 

Vamos con el paso número cinco:

  1. Agenda acciones concretas

El último paso para planificar el mejor año de tu vida es hacerte amigo del calendario. Ya tienes tus objetivos definidos y lo último es marcarte unos tiempos, colocarlos en tu agenda y realizar un seguimiento.

Tener una gran meta es estupendo, pero ahora toca dividir ese objetivo en subtareas a corto plazo. Y ponerles fecha, para que sientas que vas avanzando y consigas poco a poco esos resultados smart, medibles. 

Al ir consiguiendo pequeños logros te vienes arriba y no pierdes la motivación, y eso te da fuerzas para conseguir los siguientes. 

Si no, se va a quedar en el típico plan de  “voy a ir al gimnasio”. Que, si no te lo tomas en serio y lo metes en tu agenda semanal,  vas dos días y luego ya se te va el entusiamo. En marzo te has dado de baja. O peor, sigues pagando la cuota para no usarla. 

Como lo tienes todo en agenda, de vez en cuando revisa tus objetivos y mira si vas avanzando hacia ellos. Si no estás cumpliendo, te será mucho más fácil retomar. Sobre todo no te pares, ok? Para no tener que arrancar en parado. 

Dime en comentarios… ¿Qué es lo que más te cuesta a la hora de planificar? 

¡Muchos éxitos !